Así Vive Ana Cristina Portillo, La \’otra Hija De Bertín Osborne: Caballos, Pintura, Trabajo Como Ejecutiva Y El Recuerdo De Su Madre

El pasado mes de agosto colgaba una hermosa foto de Sandra Domecq por el aniversario de su fallecimiento junto a unas apasionantes expresiones que reflejan cuánto la sigue echando de menos. Siempre y en todo momento creo que poco a poco este día se me va a hacer más simple pero aun no lo consigo. Los padres dejáis un hueco demasiado grande cuando os vais, nos dejáis demasiadas vivencias por vivir, demasiadas cuestiones por llevar a cabo, bastantes consejos por escuchar, demasiadas lágrimas por enjuagar y tantas tantas risas por oír… Muchos recuerdos, muchos bailes, tantas historias y lo más esencial, unas hermanas que, cada una a su manera, tienen un trocito de ti y algo que contarme de ti y si bien no estés, por lo menos me las dejaste a ellas.

Este es el año en el que Ana Cristina Portillo Domecq (28 años) está reluciendo más que jamás. Ser la más pequeña de las hijas de la desaparecidaSandra Domecq la hizo estar siempre y en todo momento a la sombra de sus hermanas mayores, Alejandra ,Eugenia yClaudia, que se han solicitado de cuidarla y acompañarla en cada paso de su sendero. Fue en el año 1993 que la fallecida Sandra Domecq, primera mujer de Bertín Osborne, contrae nupcias con el empresario andaluz Fernando Portillo. El propio Bertín Osborne, padre de sus hijas anteriores, se indignó porque ella no le informó ni lo invitó a la boda.

Bertín Osborne

Si bien en sus comunidades se convirtió en todo un líder en materia estilística por su impecable gusto para la moda, Ana Cristina no vive de su faceta influencer. A los pocos años de perder a su madre, fue mandada al respetado internado británico Leonards Mayfield School, en el que también estudió la hija de la infanta Elena, Victoria Federica. A pesar de la diferencia de edad con sus hermanas mayores, la joven sostiene una estrechísima relación con ellas. Las cuatro han trabajado juntas en infinitas ocasiones, llegando a protagonizar en familia importantes campañas de publicidad para algunas reconocidas firmas de ropa nacionales, como Hoss Intropia.

Además, igual que el resto de sus hermanas, Ana Cristina transporta tatuado en su cuerpo el número 13, día en el que nació y murió su madre. Si bien no sea hija de Bertín, Ana Cristina es para el artista una más en la familia. Evidentemente, su presencia en el enlace era más que esperada y, aunque sea la más desconocida del clan Domecq, la joven tuvo en la boda de su hermana un papel muy especial, ya que fué la encargada de elaborar a la novia de cara a su entrada en el templo religioso. Sostiene una relación muy angosta con la bloguera peruana domiciliada en La capital española Francesca García-Miró, la diseñadora Blanca Astolfi , y con Lulú Figueroa, en cuya boda ella y sus hermanas fueron damas de honor. Sandra Domecq falleció hace 18 años, pero su hija menor, Ana Cristina Portillo, sigue recordando tal y como si fuera ayer esta fotografía junto a su madre y su padre en una tarde alguno tras el instituto en su hogar jerezano. Tras 4 años de noviazgo, la hija pequeña de Sandra Domecq tiene una relación mucho más que consolidada con Santiago Camacho, un atractivo ingeniero aeronáutico que trabaja en Airbus.

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“De ti @anacristinapd @anacristinapd_design”, escribía como título de su reel Claudia Osborne aclarando cualquier clase de dudas sobre la procedencia del vestido. Y es que, aparte de especial por la marca, cuenta con un patrón súper elegante y actual que nos ha conquistado en cuestión de segundos. Lucía Rivera debuta en la literatura con unas memorias en las que carga contra las relaciones tóxicas y los abusos en el mundo de la modaLa modelo y en este momento asimismo autora, hija de Blanca Romero y Cayetano Rivera, publica su primer libro, ‘Nada es lo que parece’. Ben Affleck y Jennifer Lopez se rencuentran… para tomar café y unos donutsTras el falso rumor de que la pareja, semanas tras su boda, se había divorciado, reaparecen juntos en una cafetería.

Todas y cada una esas experiencias en el extranjero han hecho que Ana Cristina sea una viajante incansable y que esto sea una de las cosas que más echa de menos en estos momentos de limitaciones. Entre los viajes que siempre y en todo momento recordará está el que logró en 2017 al lado de su conjunto de amigas a Bali, en Indonesia, donde ha podido practicar yoga y surf y gozó de los paisajes más increíbles de la isla. Pero asimismo pudo estar en Puerto Rico, Santurrón Domingo o Hawai, y revivió sus años en Nueva York con una estancia muy particular en compañía de sus hermanas. Está muy unida a sus tres hermanas, las hijas que ella tuvo con el cantante jerezano.

Boda En Jerez Del Clan Osborne

Portillo, que tiene 28 años, es fruto de la relación de Sandra, quien murió de cáncer en 2004, y el empresario y fotógrafo gaditano Fernando Portillo. A la joven no le molesta que se la conozca como “la otra hija” de Bertín Osborne, ya que está muy unida a sus tres hermanas mayores, que la han apoyado en todo momento en su idea como diseñadora de tendencia. Su padre, Fernando Portillo, es un conocido empresario y fotógrafo gaditano que ha hecho numerosas exposiciones.

ana cristina portillo hija de sandra domecq

Ana Cristina , pone el velo de su hermana Claudia, acompañada de su padre y padrino, Bertín Osborne.

Tras dos años en Inglaterra, regresó a España para terminar sus estudios de secundaria en otro importante centro privado en Sevilla. Fue a la Universidad, donde estudió Administración y Dirección de Empresas en el Centro Universitario Villanueva y se marchó a Novedosa York en el transcurso de un año para hacer un curso en el Berkeley College, universidad privada experta en negocios. —Sí, ya he vendido bastantes, por servirnos de un ejemplo, múltiples de las acuarelas que pinté para enseñar el desarrollo, ciertas están en los estampados, y me daba hasta pena venderlas por el hecho de que son los auténticos, pero bueno, hay que saber dejar ir. Algunas lonas enmarcadas, y fulares y cojines también se han vendido muy bien.

Lo que se podrá ver es el paso previo al diseño, esto es, el producto en bárbaro. Además, no se trata de un diseño como otro cualquiera, sino que es una pieza muy particular para Osborne, ya que forma parte a la firma de su hermana pequeña Ana Cristina Portillo Domecq, fruto del matrimonio entre Sandra Domecq y Fernando Portillo. Su capacitación no terminó ahí y, a su regreso a España realizó varios masters, especializándose en estudios bursátiles y administración de patrimonio. Su currículo próximamente le dejó empezar a trabajar en banca, si bien en 2018 cambió de campo y empezó a trabajar en una empresa encargada de servicios portuarios y logísticos de aduanas, donde trabaja hoy en día.

Nacida hace 27 años, siempre y en todo momento fue la más reticente a los flashes de su familia. Sus tres hermanas mayores, las hijas que Sandra tuvo a lo largo de su matrimonio con Bertín Osborne, siempre y en todo momento estuvieron en el foco de atención y parecían llevar la popularidad con mayor soltura que la pequeña de la casa. Centrada desde niña en sus estudios, Ana Cristina comenzó su trayectoria profesional en 2015 haciendo un trabajo en el ámbito de la banca privada como socia del departamento de Administración de Patrimonios en Atl Capital, una entidad especializada en consejos financiero. En el mes de septiembre de 2018 modificaba de ámbito y se pasaba al marítimo al ser fichada para el departamento comercial del Conjunto Ership, un enorme conglomerado de compañías dedicadas a los servicios portuarios y logísticos donde trabaja hoy en día. La hija pequeña de Sandra Domecq, Ana Cristina Portillo, ahora ha publicado su primera colección como diseñadora de tendencia y la vende mediante sus redes sociales. La cuarta hija de la desaparecida ex mujer de Bertín Osborne es la hermana pequeña de Alejandra, Eugenia y Claudia, las tres hijas que el artista tuvo con la heredera del imperio del vino jerezano.

Un día que tanto ella como sus hermanas tienen grabado y en el que siempre y en todo momento sacan unos momentos para recordarla y dedicarle un mensaje cargado de cariño. “13 de agosto. Un día en el que celebramos tu vida y todo cuanto nos has enseñado. Gracias por continuar reuniéndonos, gracias por consiguiente amor. Da lo mismo los años que pasen, te echo muchísimo de menos”, escribía al lado de un retrato de su madre. Ana Cristina Portillo, que perdió a su madre en el momento en que contaba tan sólo con 11 años, estudió Dirección y Administración de Empresas y trabaja en el departamento comercial de una compañía encargada de lo servicios portuarios y logísticos.