Semana Santa Málaga La Letra Del \’novio De La Desaparición\’, El Himno Que Canta La Legión En Semana Santa

En 1921 se estrenó en un teatro de Málaga y Millán Astray lo escuchó poco después en Melilla. Al jefe de la Legión le gustó la canción, que era un charlestone, y solicitó que lo adaptaran musicalmente para que formara parte de las canciones legionarias. Durante la salida procesional del Jueves Santurrón, los legionarios cantan esta canción de manera recurrente durante toda la procesión, instante para el que muchos malagueños cogen lugar desde primera hora de la mañana y no perdérselo.

Primero nació como una canción rápida que se interpretaba en los cafés vocalistas, lugares en los que había pequeñas orquestas para oír música mientras tomabas un trago. Después se transformó en una marcha militar de ritmo legionario -160 pasos por minuto-. Luego dio el salto y se transformó en una marcha procesional lenta para el Cristo de Mena.

«el Novio De La Muerte», El Himno De La Legión De España Que Nació En Un Cabaret

Quería, por ende, crear un combatiente al que fallecer por España le causara regocijo y honor. En esas andaba la novedosa cabeza pensante de la Legión cuando, sin querer, tropezó un día con una emotiva canción en un café cantante cuya letra le cautivó. Era «El novio de la desaparición», una música que ensalzaba y quitaba importancia al hecho mismo de dejar este mundo. Es una canción enlazada a la legión y en concreto a esa legión de Millán Astray (como puede apreciarse en “Mientras que dure la guerra”, la película de Alejandro Amenabar) que participó desde el primer momento en el levantamiento militar de 1936 contra el Gobierno republicano lo que precisamente ha utilizado Vox en una protesta civil en La capital de españa. Una está basada en un hecho que sucedió en Marruecos a lo largo de la guerra del Rif, cuando el oficial que sostenía la bandera moría en enero en una situación avanzada. Su fallecimiento se convirtió en un emblema, en pura imaginería militar.

letra soy un novio de la muerte

Antes había expresado a sus compañeros el deseo de reunirse prontamente con ella en la otra vida. Este cuplé fue compuesto en la década de 1920 y la letra nació de la pluma de Fidel Prado, al tiempo que Juan Costa compuso la música. La canción la estrenó la artista Mercedes Fernández, mucho más conocida como Lola Montes, en el teatro malagueño Vital Aza en el mes de julio de 1921, en plena crisis política y militar con Marruecos y el Desastre de Annual a puntito de suceder. La tradición y la civilización popular mandan bastante y en ese campo el himno real de la Legión española ha salido perdiendo, en favor de El novio de la muerte. Y es que este último, El novio de la muerte, no es el himno oficial de la Legión, sino que es una canción que, probablemente por su letra, se ha convertido en el himno de hecho.

Letra Del \’novio De La Muerte\’ E Historia De La Canción

En ese concierto estaba la Duquesa de la Victoria, María Eladia Fernández Espartero y Blanco, sobrina del General Espartero, que encantada con el cuplé, solicitó a la artista que lo cantara en Melilla, que en esos instantes recibía a cientos de soldados para la campaña de los rifeños que acabaría en una dura derrota y en un fuerte golpe ética para el Ejército español. Lola Montes lo canta el 30 y 31 de julio, 5 días tras el desembarco de la recién construída Legión Española, con apenas un año y medio de vida y que se transformaría en clave para la recuperación militar de españa en la Guerra del Rif. La Legión estaba inicialmente destinada a la defensa de Melilla, tras el Desastre de Annual. Dado que su letra exaltaba el espíritu militar y legionario, fue adaptada por la legión española, que la interpreta con ritmo solemne en determinadas ocasiones, una de ellas es el traslado del Cristo de la Buena Muerte en la Semana Santa de Málaga.

El himno oficial de la Legión es La canción del legionario, que data de finales de la década de 1920. La letra es del comandante Emilio Guillém Pedemonti y la música de Modesto Romero. No se escribió para ser el himno, pero la verdad es que entró en el repertorio legionario de manera rápida y unos años después de su composición se ganó esa situación que sigue ostentando el día de hoy de himno oficial. La letra se apoya en un hecho real que sucedió el 7 de enero de 1921 en Beni Hassán. En el lapso de una acción militar durante la Guerra del Rif, murió a consecuencia de lesiones de guerra el cabo de la primera bandera de la legión Baltasar Queija de la Vega. En su bolsillo se encontraron parece ser unos versos que terminaba de escribir, feliz por la última muerte de su novia.

Se dice que en los bolsillos del soldado se halló un papel con unos versos que había escrito a su novia. Sería parte de la letra que más adelante se emplearía en este himno militar. Lo cierto es que no existen demasiadas evidencias que ratifiquen todo lo mencionado, pero todavía perdura en la memoria de varios.

Después tuve la suerte de que mi padre me llevó frecuentemente, desde niño, a conciertos de música militar. Además de esto, mi padre –que era director de música militar- daba clase de varios instrumentos en casa cuando yo tenía 10 años y en el final me terminé aficionando y comencé a cantar en un coro. Me uní al ejército a los 16 años porque era una de las escasas salidas que podía tener con mi nivel de estudios.

Por si acaso desean comparar las letras de los dos y ver cuál merece más reconocimiento, aquí les dejo ambas. Primero, eso sí, el himno oficial, que para eso lo es, y luego ahora El novio de la muerte. El que fuera jefe de Prensa y Propaganda de la dictadura franquista la sintió entonces como un traje a medida, porque allí en los años veinte su gran ideal era sacudirles a los soldados su pavor a la desaparición.

El principal creador de La Legión, José Millán Astray, escuchó la canción y también logró que se adaptara la partitura a una canción de marcha. Desde entonces, el himno sigue acompañando a los legionarios en los actos y que en el seno de la cofradía se ha convertido en un rezo hacia el Cristo de la Buena Muerte. El diligente, El novio de la muerte, debe su letra a Fidel Prado y la música a Juan Costa, y en un primer momento era un canción con otros objetivos, cuya primer intérprete fue Mercedes Fernández González, famosa como Lola Montes.